La fantasía de la individualidad. Sobre la construcción sociohistórica del sujeto moderno.
¿Se han preguntado alguna vez por qué comemos en platos individuales? ¿Cómo es posible que nos definamos principalmente por nuestro aporte a la economía y no por nuestras relaciones interpersonales? ¿Acaso vemos en los epitafios mensajes como 'sus aportes al crecimiento de las ventas de destapadores de cañerías fue único', 'era el mejor recepcionista que haya podido desear un banco', pero sí vemos 'amado padre, hijo y amigo', 'querida amiga, compañera y maestra'? ¿Por qué en el transporte público los asientos están hechos con forma específica para un cuerpo y no como hace tiempo un soporte único para muchos cuerpos distintos y en simultáneo? Tal vez ocurra que somos como somos por los objetos que fabricamos y al mismo tiempo fabricamos determinados objetos porque somo así. Lo de comer en platos individuales parece una obviedad. Podrían argumentarse cuestiones higiénicas y de buena educación. Pero lo cierto es que durante miles de años, y en la actualidad...